
¿Cuándo cambiar los filtros de tu auto? Aire, cabina y combustible
Los filtros no dejan de funcionar de golpe — cuando se saturan, dejan pasar menos de lo que deberían, y el auto empieza a compensar de formas que sí se notan. Estas son las señales de que toca revisar cada uno.
Filtro de aire (motor)
Filtra el aire que entra a la combustión. Señales de que está sucio:
- Pérdida de potencia o aceleración más lenta de lo normal: el motor recibe menos aire del que necesita.
- Mayor consumo de combustible para el mismo trayecto de siempre.
- Ralentí inestable o el auto tiembla al estar detenido.
Filtro de cabina (polen)
Filtra el aire que entra por la ventilación, calefacción y aire acondicionado. Señales:
- Menos caudal de aire por las rejillas, aunque el ventilador esté al máximo.
- Olor a humedad o a encerrado al prender el aire acondicionado.
- El parabrisas cuesta más de lo normal de desempañar.
Filtro de combustible
Filtra impurezas antes de que lleguen al motor. Señales:
- Tirones o pérdida de potencia al acelerar, sobre todo en subida o con el auto cargado.
- Dificultad para partir o el motor se apaga solo al ralentí.
- Consumo de combustible más alto de lo habitual.
Los tres filtros se revisan fácil en cualquier mantención, y cambiarlos a tiempo es mucho más barato que reparar lo que protegen. El intervalo exacto lo define el manual de tu auto — como referencia general, el filtro de aire y el de combustible se revisan con cada mantención mayor, y el de cabina conviene revisarlo antes del uso más intenso de la calefacción o el aire acondicionado.
